Quantifyr lleva las ventas, los clientes, los costos y el inventario de tu negocio, y cada semana te dice en español claro qué está cambiando, por qué y qué hacer al respecto.
Empiezas gratis. Sin tarjeta.
El problema
La mayoría de los negocios pequeños tienen los datos — en la terminal, en un cuaderno, en la cabeza del dueño. Lo que no tienen es tiempo para sentarse a compararlos.
Cuando notas que el mes fue malo, el mes ya pasó. La caída empezó tres semanas antes y nadie la vio.
Vendiste menos. ¿Vino menos gente, o la misma gente gastó menos? Son dos problemas distintos y se arreglan distinto.
Te quedas sin leche un sábado. O compras de más y se echa a perder. Las dos cosas cuestan dinero.
Qué es
Abres la app y lo primero que ves no es una tabla: es una frase que te dice cómo va la semana comparada con la anterior, y si eso es bueno o malo.
Cuando algo va mal, el mismo espacio lo dice igual de claro: el número se pone naranja y la etiqueta cambia a «Bajando». No hay que buscarlo entre gráficas ni interpretarlo.
Cómo funciona
Escribes cuánto vendiste, cuánta gente vino y cuánto gastaste — una vez por semana o día por día, como prefieras. O conectas Mercado Pago, Clip o Shopify y tus ventas entran solas cada día.
Contra tu semana pasada, contra el mismo día de la semana anterior, contra tu meta. Si la semana va a la mitad, compara solo los días que ya cerraron — no te dice que vas mal porque todavía no acaba el viernes.
No solo qué pasó. Qué lo causó, cuánto dinero representa, y dos o tres acciones concretas para esta semana.
Los análisis
Esta es la diferencia importante y vale la pena decirla claro. Quién decide qué está pasando con tu negocio son reglas fijas que miran tus números: cuánto cambió, qué lo movió, qué tan grave es. El modelo de lenguaje entra hasta el final, y su único trabajo es escribirlo en español que se entienda.
Por eso dos negocios con los mismos números reciben el mismo diagnóstico. La IA redacta; no opina.
Las ventas subieron 7.6% y la afluencia de clientes creció 5.1%. El consumo de leche entera y vasos de 12 oz está próximo a agotarse en 2 y 3 días respectivamente.
Un ejemplo
Café Nube es la cuenta de demostración con la que probamos todo: catorce semanas de operación real de una cafetería, día por día, con doce insumos en inventario.
En las últimas cinco semanas el ticket promedio de Café Nube pasó de $78 a $87 y las ventas semanales de $36,780 a $47,194. Eso es exactamente el tipo de movimiento que no se ve en un corte de caja diario, y que la app señala la semana en que empieza.
Inventario
No es una lista de existencias: es una respuesta. La app aprende a qué ritmo consumes cada insumo y te dice cuántos días te quedan de cada uno, ordenados por urgencia.
Y contar es un modo aparte, pensado para la bodega: un insumo a la vez, con lo que tenías la última vez a la vista, y un botón para pasar al siguiente. Si te interrumpe un cliente a la mitad, lo que alcanzaste a contar fue lo más urgente.
Te dice qué insumo, cuánto tenías la última vez, y espera un número. Guardas y pasa al siguiente. Doce insumos se cuentan sin perder el lugar ni cargar una lista en la cabeza.
Los ordena por lo que se acaba primero, así que si dejas el conteo a medias, lo que alcanzaste a contar fue lo que urgía.
En el teléfono
No es la versión de computadora encogida. En el teléfono el número de la semana ocupa la pantalla, las tablas se vuelven listas, la navegación baja a una barra que alcanzas con el pulgar, y contar inventario ocupa la pantalla completa.
Ventas automáticas
Si cobras con Mercado Pago, Clip o Shopify, tus ventas entran solas cada día. Al conectar, la app pide permiso únicamente para leer tus ventas: no puede cobrar, no puede reembolsar, no puede mover dinero.
Tus cobros con QR y terminal, sincronizados a diario.
Las ventas de tu lector entran sin que las captures.
Si vendes en línea, tu tienda alimenta el mismo tablero.
Tus datos
Cada cuenta solo puede leer lo suyo, y esa regla vive en la base de datos, no nada más en la app.
Los permisos de tus servicios de cobro se guardan cifrados y la app nunca los vuelve a mostrar completos.
Tus cifras no se venden, no se rentan y no se usan para entrenar inteligencia artificial. Puedes borrar tu cuenta cuando quieras.
Todo esto está escrito con nombre y apellido en el aviso de privacidad, incluido qué se le manda al modelo de lenguaje cuando pides un análisis.
Precio
Cancelas cuando quieras desde Ajustes, sin llamadas y sin trámites, y conservas el acceso hasta que termine el mes que ya pagaste.
Crea tu cuenta, registra tu primera semana y mira qué te dice. Toma menos tiempo que cerrar la caja.
Empiezas gratis. Sin tarjeta.